Donde pudieron y Podemos

Hace tres semanas, leyendo en El País un artículo referido a la situación política en Costa Rica, me enteraba de que, guardando las distancias demográficas (más de 42.000.000 de habitantes son los que nos diferencian) e histórico-culturales, el país centroamericano se hallaba en una situación parecida a la nuestra. Sesenta años de bipartidismo, manifestados férreamente en los últimos veinte con los partidos Liberación Nacional y Unidad Social Cristiana (Eventuales PP y PSOE en esta historia), apuraban su último aliento antes de la inminente caída.

El verdugo (eventualísimo Pablo Iglesias en esta conspiración costarricense) iba a ser Luis Guillermo Solís, un licenciado en Historia y especializado en Ciencias Políticas que había militado desde los noventa en el PLN, uno de los dos partidos que conformaban el simple conglomerado político de Costa Rica. Harto -y bien harto- de la línea que seguía el poder, lastrado por episodios de corrupción, fraude electoral, “politiquería”, etc. decidió unirse al Partido de Acción Ciudadana (PAC) en 2008. Allí, en 2013, unos pocos -pues pocos eran los que le conocían, tanto dentro como fuera del partido- le propusieron que agarrase el timón, y se presentara a las elecciones presidenciales. Sigue leyendo

Anuncios