Ni la importancia de llamarse Oscar

“El periodismo es ilegible y la literatura no se lee” Oscar Wilde en su obra: El crítico como artista.

El primero es un terreno complicado: Periodismo es tantas cosas hoy en día que ilegible podría adherirse perfectamente a alguna de sus acepciones. Manipulado, negocio, sensacionalista, irresponsable… también podrían contribuir a una desconfiada interpretación de la profesión. El periodista, que a su vez es muchas otras cosas, también hace desconfiar y, si realmente tiene madera, desconfía.

Las fuentes: incoherentes y tendenciosas, se parecen cada vez más a la declaración de bienes de un diputado; la línea editorial es rígida como una frontera, y las ideologías que esta separa hacen la guerra entre las secciones de política, economía y opinión; aunque todo se decida en los deportes, y se olvide con el Corazón. Así es el periodismo que no se deja leer. Y así es como los medios especulan con la información y comunican según intereses privados, involucionando conscientemente hacia lo que G. Orwell denominaba “Relaciones Públicas”. Sigue leyendo

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