Charlas entre un viejo pub inglés y un periódico estudiantil (un artículo sobre J.R.R. Tolkien y J.M. Barrie)

“Indescriptible, pero nunca lo olvidaré mientras viva” escribió J. R. R. Tolkien en su diario tras ver representado Peter Pan en el teatro de Birmingham (abril, 1910) cuando tenía 18 años.

Hay amistades que nacen a la sombra de una Universidad. Si bien no fue el caso de Barrie Tolkien entre sí, pues distan (aunque no demasiado) en generación y nacionalidad, sí que lo fue entre ellos y otros grupos de escritores:

En 1887, Robert Louis Stevenson fundó el periódico The Student para la Universidad de Edimburgo. Ahora es el noticiero de estudiantes más longevo de Reino Unido, pero por aquel entonces era el lugar de trabajo de tres amigos escoceses. Un estudiante de Ingeniería Náutica que acabó licenciándose en Derecho, un aspirante a médico, y un joven proyecto de literato fueron los miembros más destacados de una redacción que ha pasado a la Historia de la Literatura. R. L. Stevenson, Arthur Conan Doyle, James Mathew Barrie, respectivamente, se conocieron en aquel periódico estudiantil, donde entablaron una relación que, de una manera u otra, determinó sus devenires artísticos. Sigue leyendo

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Un anillo para gobernarlos a todos (conclusiones sobre Juan Carlos Monedero)

El anillo de Juan Carlos Monedero es uno de esos elementos casi mitológicos que conforman la nueva política española. Ni las pajaritas de Sosa Wagner ni el pañuelo palestino de Sánchez Gordillo ni las chaquetas de pana que a veces llevan los progresistas nos habían dado nunca tanta información sobre alguien. Un objeto que se yergue en el corazón de la izquierda (dedo y mano, respectivamente) y que manifiesta ciertas similitudes con el discurso de su dueño, cobra protagonismo en cada gesto del politólogo.

La sortija (evitemos llamarlo joya, que eso es cosa de la casta) es hueca, de procedencia desconocida y poco -o nada- brillante. No habrá pagado por ella más que la parte legítima de su precio y antes de adquirirla lo habrá consultado varias veces con su círculo de confianza; pues ya se sabe que hay decisiones que uno no debe tomar solo. Tal vez la compró en Venezuela, o se la regalaron envuelta en viejos periódicos del ’78 o en páginas obsoletas de la Constitución. Si fue así, a lo mejor ese era el regalo y el anillo solo una excusa. Sigue leyendo

Conversaciones que nunca tuve con Tallón

“Los lectores deberían limitarse a leer a sus autores favoritos, y nunca intentar conocerlos” Juan Tallón, El váter de Onetti.

En cierta ocasión tuve la oportunidad de conocer a Mario Vargas Llosa. Fue en 2008, cuando vino a Tenerife para representar su obra Las mil noches y una noche, y mi inconsciencia literaria me llevó a estrecharle la mano a un desconocido al que, en apariencia, mi madre admiraba. Fue un apretón de manos inercial, preludio de una duda tan existencial como era: ¿y este quién es, mamá? 

Probablemente su respuesta estuvo bien medida, pues ningún testigo intimida más que un escritor, pero cuando este marchó calle abajo y le pregunté -con un poco de mala fe tardía- por qué no se había sacado una foto con él, ya no supo qué contestar. Sigue leyendo