Andrea Abreu: «Intento experimentar con los límites del lenguaje, hacerlo extraño, incómodo, generar un efecto en quien me lee»

Autora de una de las mejores novelas -y de las mayores alegrías- del 2020, Andrea Abreu (Icod de los Vinos, 1995) nos atiende por teléfono desde su casa, convaleciente, con una voz amable, un poco fatigada y, en el fondo, alegre. Acaba de tener un accidente de tráfico del que poco a poco se está recuperando y, a pesar de que todas las partes implicadas en el desarrollo de esta entrevista se encuentran en Tenerife, es mejor no ir a incordiarla y dejarla reposar. Ella está en Icod, como Isora, una de las dos niñas protagonistas de la trama de Panza de burro (Editorial Barrett, 2020); yo, en Santa Cruz, como el primo segundo informático que aparecía en la novela. Sin embargo, ocurre un cambio de planes y parece que se inviertan los papeles: yo comienzo a hablar como si fuera Isora, es decir, curioso, emocionado, impaciente; y ella, como si fuese el primo que tenía todos los juegos de la guenboi descargados en el carrete: dando respuestas envidiables, finas, concretas, resplandecientes. ¡Shit! Si es que tenía toda la razón Carlos Pardo el otro día, cuando escribió en Babelia que en el debut literario de Andrea no se escribe como se habla; pero, de verdad, hablar con ella es igual de emocionante que disfrutar de lo que escribe. (Entrevista completa en Revista Popper)

Carlos Tuñón, director teatral: “Al generar experiencias, el espectador aprende algo vital que no podría aprender a distancia”

Se abre el telón. No hay nadie en las butacas; salvo el rey de Dinamarca, que observa la escena distraído, como si él no fuera ya el protagonista de la historia. De hecho, no lo es desde hace tiempo; pero sigue apareciéndose de vez en cuando en los escenarios, para ver qué tal están las cosas. Desgraciadamente, ahora mismo, todo va fatal. Su hermano Claudio, además de asesinarle, le ha robado el trono; su hijo Hamlet vive engañado, al margen de la tragedia, entre la culpa y la rabia. Y, para colmo, el resto de personajes ha dejado de existir, dando paso al público, que interpreta –por grupos- a los más importantes: Ofelia, Horacio, la reina Gertrudis y al propio Claudio; con la ayuda inestimable de los actores de la compañía ‘Los números imaginarios’ y bajo la dirección de Carlos Tuñón (Sevilla, 1985). Esta es, además, la primera experiencia inmersiva de mi vida; y, como tal, mi primera vez como actor. Se cierra el telón y pasamos a otra cosa. Encendemos la grabadora. Dejamos de pensar en el rey de Dinamarca y comienzan las preguntas. Sobre cómo es dirigir una obra como ésta: ‘Hamlet entre todos’, sobre teatro inmersivo, sobre la vida. En esencia, sobre el director de escena Carlos Tuñón, al que llevo debiéndole la publicación de esta entrevista, aproximadamente, un año y medio. Sigue leyendo

Bieito Rubido, director de ABC: “Para llegar a ser un gran periodista, hay que ser también un gran lector”

(Entrevista original publicada en formato radiofónico el 15/12/2017 en OnCEULab)

Bieito Rubido Ramonde (La Coruña, 1957) es, ante todo, periodista. Gallego de nacimiento, sus inicios le sitúan en pequeños diarios locales de Madrid y Ferrol. También estuvo detrás de los micrófonos de la radio regional gallega, donde fue editor de contenidos, y en los platós de Antena 3 Galicia. Vinculado desde siempre al periodismo de provincias, fue allí donde dirigió por primera vez un medio de comunicación. Más tarde, en 2009, sería nombrado director editorial de medios regionales del grupo Vocento y, desde 2010, es director del Diario ABC. Además, es colaborador habitual en las tertulias de la Cadena COPE y en ‘Los Desayunos de Televisión Española’, y docente en la Universidad CEU San Pablo, donde imparte la asignatura de Comunicación Política. Sigue leyendo

Autoentrevista

Contaba Dolly Onetti que su marido, el escritor Juan Carlos Onetti, evadía las entrevistas todo lo que podía, pero que si se entusiasmaba podía llegar a ponerse muy personal en ellas. Había veces -decía- que no sabía quién entrevistaba a quién, pues cuando en medio de un encuentro ella volvía de la cocina con un café o un vaso de vino, a veces se encontraba al periodista mostrándole a su marido las fotos de sus hijos y contándole su propia historia. Es lo que hace la confianza. Sin embargo, las entrevistas no son todas iguales y hay ocasiones en las que entrevistador y entrevistado se conocen de antemano. Hay un libro titulado Autoentrevistas de escritores mexicanos que explora las posibilidades de este género llevadas al límite, en el que «desde la intimidad de quien habla consigo mismo» se persigue la verdad de sus autores. Pues, «¿puede un personaje jugar consigo mismo, mentirse, decirse cosas contradictorias?» Solo hay una manera de averiguarlo: Sigue leyendo