Catálogo de regalos para niños que se portan mal

A veces me pregunto quién les traerá regalos a los niños que se portan mal. En Navidad, en Reyes, en cumpleaños… A esos otros niños más mayores que se gradúan, que se casan, que se jubilan; que pasan por la vida haciendo ruido y molestando, y de los que uno se despide escondiendo una lima dentro del pastel. Niños malos, chicos listos; jóvenes promesas de la delincuencia que aprendieron a buscarse la vida desde muy temprano, deslumbrados por el glamour de la mafia y el atractivo de las bandas. Muchachos como Henry Hill, que con trece años entró a formar parte del clan de los Lucchese; o el rapero Snoop Dogg, que vendía drogas en el instituto y actuaba como un pandillero antes de cumplir siquiera la mayoría de edad.

A ser gánster se empieza pronto y, normalmente, se termina de forma prematura. No hay tiempo para pedir permiso antes de acabar entre rejas, en el maletero de un coche o como testigo protegido. Es el precio a pagar por hacer lo que te dé la gana, por ser alguien y estar respaldado. A fin de cuentas, hay regalos que uno desmerece si lo único que hace es portarse bien. Sigue leyendo

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La maldición de tocar a cuatro manos

El futuro está cantado. Y no metafóricamente -que también-, sino al compás de un piano de cola tocado a cuatro manos, con el que ya otros (antes que nosotros) se atrevieron a soñar. Es lo mismo que ocurre con los goles en contra o con los boletos premiados de la Lotería de Navidad: no creemos en ellos, pero de vez en cuando se asoman por encima de la puerta y nos dan una lección. El futuro, como la derrota -o Hacienda-, siempre vuelve. Y, por si acaso quedan dudas, siempre estuvo ahí.

Por ejemplo, cuando el año pasado Alfred y Amaia interpretaron la canción City Of Stars en la tercera gala de Operación Triunfo 2017, el futuro ya se encontraba sobrevolando sus cabezas en círculos, como un ave de rapiña a punto de atacar. No en balde, tocar al alimón aquella pieza sería el punto de partida de su relación amorosa y, ahora que hay rumores de ruptura, también pudo significar una evidencia de que tarde o temprano llegaría el final. Sigue leyendo

Rodrigo Rato no escuchó a Pepito Grillo

En 1993, el Partido Popular se había preparado concienzudamente para ganar las elecciones generales (sin éxito, hay que decir). Después de algunos años a la sombra, su intención era romper con la hegemonía del Gobierno de Felipe González y el Partido Socialista; y, para ello, habían confeccionado, en el seno de Génova, un Manual del candidato en el que recogían una serie de consejos para que el aspirante a presidente, José María Aznar, lograse imponerse -de una vez por todas- a su invencible rival político. Es curioso, porque, tal y como cuenta el periodista Luis Carandell en su libro de anécdotas parlamentarias, “Se abre la sesión”, todo apunta a que el coordinador de ese texto habría sido Rodrigo Rato, por entonces portavoz parlamentario del Grupo Popular y mano derecha de Aznar.

Es evidente que, en 1993, no había nada que nos hiciese sospechar de Rodrigo Rato como delincuente. En esa época todavía mantenía su estatus de brillante promesa y desarrollaba actividades tan curiosas como la edición de un manual de consejos electorales para su partido. No obstante, si atendemos al pasado, quizá podamos vislumbrar un poco mejor su trayectoria (y, especialmente, su reciente desenlace). Sigue leyendo

Parecidos razonables

No hay dos parecidos iguales. En ningún lugar. Ni siquiera entre los miembros de una misma familia o entre los pasillos destartalados de un supermercado cualquiera, que es donde uno esperaría encontrarse -de forma repentina- con la versión barata de sí mismo. A veces, ni siquiera hay parecidos. Y suele coincidir con que las tiendas han cerrado y las peluquerías se han ido de vacaciones. Entonces, la cadena de montaje se detiene y hay que esperar a que aparezca una nueva moda en los escaparates, o un nuevo corte de pelo, para que el mundo vuelva a girar.

Ya lo decía el periodista Enric González: cuando uno quiere sentirse como en casa, lo que le hace falta es “un armario lleno de camisas, un cajón desbordante de pañuelos y una barbería disponible”. A menudo, solemos subestimar el papel de estos locales, pero forman parte –indiscutiblemente- de nuestra pequeña historia personal. Sigue leyendo

James Salter y el camino hacia la soledad

En esta vida hay que tener cuidado con la soledad. Pero, sobre todo, hay que tener cuidado con las ganas de estar solo. Podrían volverse en nuestra contra de repente: en cualquier momento, en cualquier lugar, y obligarnos a cambiar el rumbo. Sucede como con las autopistas de peaje: creemos que estamos dispuestos a pagar el precio; pero no. Nadie lo está. A nadie le interesa. Y, al final, tomar atajos siempre sale caro.

Contaba James Salter en sus memorias que, durante uno de los inviernos de su juventud, con trece o catorce años, había conocido a la hija de un oficial de marines con la que se divertía compartiendo trineo y descendiendo a toda velocidad por las calles nevadas y empinadas de Washington. Además del entretenimiento, le gustaba rodearle la cintura con los brazos y, mientras bajaban por las colinas y se chocaban contra los terraplenes, subir las manos como si nada y tocar lo que -para entonces- le estaba prohibido. Como a ella tampoco parecía importarle, Salter le preguntó a su primo si creía que tenía posibilidades de seducirla; y, ante la rotunda afirmación, comenzó a urdir un plan que le permitiría vivir una de sus primeras experiencias amorosas. Su estrategia era sencilla: quedar a solas en la casa de sus tíos con la hija del oficial e intentar conquistarla; pero, como habíamos dicho al principio, forzar la intimidad suele jugar malas pasadas, y las cosas no siempre terminan como uno las había imaginado. En su caso, «pese a los planes que hicimos, no funcionó. Tomamos chocolate en la cocina, pero cuando se enteró de que no había nadie más en la casa, con repentina cautela, huyó». Dejándole con cara de tonto, y enseñándole que triunfar en el amor es mucho más complicado de lo que parece. Sigue leyendo

La raíz de la actualidad: Día Mundial sin Alcohol (AUDIO)

(Texto original publicado en OnCEULab)

En el mundo del arte, el alcohol y la literatura siempre han estado ligados. Autores de la talla de Charles BaudelaireFrancis Scott FitzgeraldCharles Bukowski o Ernest Hemingway demostraron a lo largo de su vida (y de su obra) que la escritura y la bebida funcionaban mejor si las entendíamos como actividades complementarias. Del mismo modo, nosotros, como sociedad, solemos dedicar poco tiempo a reflexionar acerca de los perjuicios del consumo prolongado de alcohol, y disfrutamos inconscientemente de los placeres y sensaciones que nos deja.

Aprovechando que el pasado 15 de noviembre se celebraba el Día Mundial Sin Alcohol, hemos decidido ahondar en esta relación tan compleja y encontrar los verdaderos motivos por los que la gente se lanza a beber. Para ello, en este primer podcast de “La raíz de la actualidad“, hemos contactado con el periodista y escritor Carlos Mayoral, que en 2016 escribió su primera novela al respecto, Etílico; y con el profesor F. David Rodríguez García, especialista en neurobioquímica del alcoholismo y autor del libro “Alcohol y cerebro”. Con ellos, además de con las experiencias concretas de alguno de los escritores que antes mencionábamos, pretendemos acercarnos a una conducta aprobada socialmente y reprobada por los expertos; pero, sobre todo, responder a la siguiente cuestión: ¿Beber alcohol tiene algún beneficio?

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Entrevista al fotoperiodista Pablo Cobos (AUDIO)

Pablo Cobos Terán (Málaga, 1985) es un fotoperiodista freelance que acaba de regresar de cubrir una de las mayores contiendas de Oriente Medio. Desde principios de año ha estado inmortalizando la ofensiva del Ejercito iraquí en Mosul, que combate contra el Estado Islámico con el fin de recuperar los territorios arrebatados por el mismo. En esta entrevista, realizada conjuntamente por María Vallejo y Alfonso Mareschal, nos cuenta -entre otras cosas- cómo ha sido su experiencia ante el conflicto, la dureza de los ataques de ISIS y las dificultades que entraña volver a casa. Sigue leyendo